EL ROSCÓDROMO ( ¿ROSCOGRAMA?).
Es tan folclórico nuestro país, tan cómicos nuestros dirigentes, tan sarcásticos los medios de comunicación, y tan imbéciles cada uno de nosotros, que nos engolosinamos con palabras como roscograma, utilizada recientemente por el presidente Uribe para denominar la participación en los puestos del estado de los familiares de “los familiares”, de los amigos, “de los familiares de amigos”, etc, que los ocupan¡.
Y somos imbéciles por cuanto ese engolosinamiento, no es más que la demostración de que son muy pocos los colombianos que en algún momento de su vida no hayan deseado ocupar un puesto en determinado gobierno o en general en el estado.
Y nos embelesamos como si esas denominaciones fueran realmente novedosas, creativas para demostrar uno de los cánceres de nuestro sistema social, cuando en realidad ellas son simplemente el recuento de la historia burocrática y politiquera de nuestra sociedad, tanto civil como “política”.
Veamos:
No se puede desconocer que históricamente la rama judicial siempre estuvo en manos de los “gamonales” políticos; los jefes políticos nombraban jueces, magistrados, ellos dictaban las sentencias, tomaban las grandes decisiones jurídicas, no se requería ser abogado o “jurista” simplemente se necesitaba ser amigo del gamonal del pueblo o en las ciudades, ser amigo, familiar, o amigo de un familiar o amigo de un amigo de un concejal, de un diputado, de un representante o de un senador o de un ministro o viceministro o jefe de departamento administrativo y en últimas de alguien cercano a alguno de esos personajes para soñar con ser juez o en tiempos más cercanos, fiscal.
Y para llegar a las altas dignidades, solo bastaba intrigar, regalar, obsequiar cosas, fiestas, corbatas, libros, aportes económicos, etc.
En todas las actividades del Estado, todo el tiempo, siempre se buscó empleo de esa manera, es decir, sin temor a equivocarnos podemos decir que la carrera por la burocracia (roscódromo) es una cuestión puramente genética, de ADN, en la sociedad colombiana y por eso extraña el engolosinamiento de todo el mundo cuando se utiliza la palabra roscograma para indicar que en las diferentes ramas del poder existe el amiguismo, las intrigas, la coima, la politiquería, la mediocridad, etc.
En mis continuas reflexiones me pregunto, ¿cual es la razón para que se cause tanta expectativa con la palabra roscograma, cuando nadie, salvo mínimas excepciones, todos los colombianos han soñado justamente con tener un empleo en el estado?
Ni el presidente, ni su familia, ni nadie de este país, puede negar que cuando hay un desempleado en su casa o cuando alguien termina una carrera, lo primero que buscan es la intriguita, el padrino, etc?.
Si somos honestos, palabra compleja en nuestra sociedad, tenemos que reconocer que un elemento consustancial a nuestra sociedad es la carrera por la burocracia y por ello no se puede extrañar nadie de que los familiares, amigos busquen siempre la intriga para ocupar un puesto en el gobierno.
Y me pregunto también, ¿cual es la razón para ese atractivo de los puestos en el gobierno, que todos los quieren ocupar?; ¿será por su vocación de servicio, de búsqueda del bien común, por la dignidad que debe significar servicio público?.
¿Ese atractivo surge por la imposibilidad de conseguir otro empleo, por los buenos sueldos, por el desarrollo profesional o por qué?.
Y cuando hago la evaluación de lo que son la gran mayoría de servidores públicos; de la forma como tratan al “público”; de cómo pierden el tiempo; de cómo se demoran las determinaciones tanto en lo judicial, como en lo administrativo; de cómo llegan a cualquier hora a sus labores, de cómo ganan de bien, de cómo no necesitan mayor preparación, etc, encuentro dos simples y dolorosas razones:
Todo los colombianos quieren ser “servidores públicos” por que no requieren de gran preparación, trabajan poco y ganan mucho, primero y segundo, por cuanto solo requieren de un buen padrino y se pensionan rápido; esas son las razones que me explican ese gusto de los colombianos por los puestos públicos, y por eso cuando se habla del roscograma (rocódromo), entiendo que efectivamente se trata de un elemento consustancial a los colombiano, y por tanto no debe causar tanta sorpresa y expectativa que sea justamente el presidente quien lo utilice¡.