Cada segundo, cada minuto, cada día, cada semana, cada mes, cada año, las mismas preocupaciones: que el pago de las cuentas, que madrugar al trabajo, que el cumplimiento
de los horarios, que la presentación de informes, que el arrendamiento, que los servicios, que el sueldo no alcanza; que la universidad de los hijos, que los pasajes, que las drogas,
que los seguros, que el daño del carro, que los vecinos se fueron para la costa y hace años no salimos a vacaciones; que los sobregiros…que es navidad, que la bulla del vecino,